18 febrero 2012

...DE ALGUNAS INCOHERENCIAS...

Os dejo un post de un gran bloguero que tuvo el placer de escribir-algún post que otro en esta casa- llamado Guilmar, que no tiene desperdicio, en él hace referencia a la "Libertad de Expresión" que "algunos blogueros" ejercen en sus Blogs para insultar u ofender a cualquier ser viviente y luego trás algún comentario dejado, no dándole su misma opinión, es eliminado indiscriminadamente.

Dice así:
 Siempre que me senté frente al PC y abrí este blog, era para escribir sobre temas relacionados con el fútbol y, concretamente, con contenidos concernientes al Sevilla F.C.

Este blog lo lee poca gente, o al menos así lo compruebo. No me extraña en absoluto puesto que llevé largo periodo sin incluir un post debido a problemas de índole familiar. Y eso, aunque no lo parezca o se aprecie, lo nota este que ahora escribe.

Tampoco es que tuviera muchos seguidores en la etapa anterior, ya que comencé éste con bastante tardanza respecto a muchos de esta blogosfera sevillista.
Aún así tenía la leve esperanza de hacerme un hueco entre ellos y a base de tesón y mucha perseverancia hacerme conocido y de esta manera conseguir además incondicionales y blogs que, como costumbre o enganche, “linkaran” hacia esta dirección. ¿Vanidad? Todo el que escribe peca de ella. ¿Satisfactorio? Es lo máximo que pretendo, sin llegar a pecar de prepotente.

Sea como fuere yo seguiré escribiendo a sabiendas de que este blog pocos lo verán, pero me basta con plasmar mis ideas, mi experiencia como entrenador, mis conocimientos como futbolista que fui en Alemania hace bastantes años y sobre todo con redactar críticas, elogios, crónicas de partidos y todo lo que mi espacio corto de tiempo disponible me permita escribir sobre mi equipo.

Pero hoy no voy a hacerlo precisamente del Sevilla F.C., no.

Hoy voy a hacerlo porque me revienta ver como muchísimos blogs se amparan en eso que llamamos libertad de expresión, libre exposición de ideas o pensamientos e incluso se atreven a lanzar insultos, palabras soeces, aberraciones del idioma y todo tipo de ofensa a lo que sea o a quién sea.

Y no es necesariamente por esto que acabo de escribir por lo que me indigno, no. Porque cualquiera, en un momento de rabia, ira o pérdida de los nervios, puede incurrir en tamaño agravio. Es lo que al final de cada post aparece. Publicar un comentario en la entrada.

Entras en ese apartado, escribes tu opinión acerca de aquello que acabas de leer, te identificas y cuando le das al botón de: Enviar comentario aparece una leyenda que te informa de que tu comentario será supervisado por el autor del blog y dará el visto bueno para su publicación.

Incoherente, ¿no?

El autor del blog puede, indiscriminadamente, censurar o eliminar el/los comentarios de cualquiera que previamente se identificó y que por tanto, desde ese instante, es responsable del contenido del comentario.
Y sin embargo al autor nadie le despoja o prohíbe de ejercer su derecho a expresar su libre opinión.  
¿A qué viene entonces esa censura?

Mi blog está abierto a todos los comentaristas, ya sean anónimos o identificados y ninguno pasa por la “censura” puesto que todos aquí somos meros aficionados a la redacción de temas y no estamos –al menos yo no- en posesión de la diplomatura en Filosofía, Literatura o Gramática y mucho menos en Derecho Penal o Código Civil, y por tanto, a excepción de las consabidas palabras malsonantes que todos conocemos, nadie puede ni debe censurar a ningún otro por sus comentarios o ideas.

Por el contrario veo como cuando el comentario es de alabanza –decía mi abuela que Dios nos retrase el día de las alabanzas- el autor, no solo se jacta de haber hecho un buen post, un post modelo sino que además recalca las virtudes de éste.

Como dije al comienzo, no espero que este post lo lean más de dos personas –y una de ellas soy yo- pero quién lo lea, le invito a que deje su comentario y que por muy duro que éste sea, quedará siempre ahí plasmado. Sin censuras. Sin condiciones.
Un saludo.

GUILMAR

5 comentarios

Estoy bastante de acuerdo con la exposición de GUILMAR y digo bastante porque no lo estoy totalmente.
Hay muchos blogueros que por muy "agrios" que sean los comentarios, lo dejan y no hay filtro alguno. Y cuando hay filtro es porque insultan directamente y el insulto no debe ser permitido por mucha libertad de expresión que deseemos.

Un cordial saludo

Amigo Antonio, si yo te contara a proposito de comentarios, moderacion, manipulacion, mentiras, engañabobos, etc,etc..., te quedarias con las patas colgando...

Algun dia Antonio, algun dia...

Un fuerte abrazo amigo.

Saludos.

Al Sr. Guilmar lo conozco y hubo un tiempo en que debatimos bastante. ¿Cómo estás, amigo?

Yo tengo moderados los comentarios en mi blog. Soy, por tanto, un incoherente.

Yo no te juzgaré si quieres dejarlos, moderarlos o, sencillamente, no admitirlos. Eres libre.

Yo solo te diré por qué yo lo hago así:

Tengo una larguísima colección de anónimos guardados y que no han sido publicados. Seguramente dormirán ahí para siempre porque en mi blog solo aparecen los comentarios que vienen identificados por su autor.

Lo hago así porque yo no hago comentarios anónimos. El anonimato es cobardía, falta de personalidad y miedo. El anonimato te permite escribir cosas que no tendrías valor de decir en la cara al otro. El anónimo, en general, es un cobarde que aprovecha la circunstancia de no poder ser identificado para decir todas las barbaridades que se le ocurran.

Y yo no paso por eso.

La libertad de expresión es inherente al individuo. Al individuo, no a los fantasmas.

No me pidas que respete un derecho a alguien que se esconde para insultar, ofender y amenazar. De ninguna de las maneras.

Yo me presento en mi blog con mi nombre real, sin esconderme. Espero, por tanto, el mismo trato de los demás cuando me visiten (si quieren visitarme y a los que agradezco siempre que lo hagan y que me dediquen su tiempo). Luego, debatimos civilizadamente sobre cualquier cosa, incluído el sexo de los angeles, si fuera necesario.

Pero al que usa el arma del anonimato para decirme la primera estupidez que se le ocurra, no le doy el placer de que quede constancia de ello.

Y ni siquiera saco los anónimos que me halagan o que me ensalzan. Ni siquiera esos.

Y puestos a exhibir libertades, en mi blog se publica solo lo que yo quiero, amigo. Es mio y por tanto, se deberá respetar también ése derecho. Es, incluso, anterior al del anónimo.

Crear un blog para decir lo que líbremente quiera cada uno es cuestión de media hora y es gratis.

Un abrazo, amigo.

Cuidaros.

Evidentemente Marcu, la libertad de expresión ha de estar sujeta siempre a unos límites y en ningún caso puede albergar dentro de ellos los insultos, calumnias y demás menosprecios a otras personas.
Eso es algo que todos deberíamos tener claro.

un saludo cordial

Jose, creo que Guilmar parte de la base de comentarios identificados, (quedando constancia del autor y reflejando su personalidad), el tema de los anónimos sería otra questión.

PD: En tu caso veo que te sería de gran interés que los anónimos no pudiesen publicar "ya que los eliminas, para bien o para mal", y para ello solo debes ir a: Configuración-Comentarios y marcar en el apartado Persona que puede realizar los comentarios: Usuarios registrados.
Así te evitarías el entretenimiento de borrarlos.

Saludos Crack.


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