14 marzo 2014

Nunca hubo derby


He preferido esperar al día después para opinar sobre lo que presencié ayer, después de ingerir esta dolorosa derrota porque, que nadie se engañe, ha ocurrido lo que tenía que ocurrir si perdíamos, dejábamos mucho en el camino y conseguíamos muy poco, al contrario que el rival
¿Queriais  derby?
Esto es lo que trae un derby con los alicientes que se estaban dando previamente al choque.
Durante estas dos semanas pre-derby se ha podido sentir en el ambiente el poderío lógico de quien no tiene nada que perder y mucho que ganar y el miedo al ridículo de quien tiene mucho que perder y poco que ganar. Desde días atrás se ha atisbado ese miedo en aficionados y sobre todo en el cuerpo técnico y jugadores, como Coke con sus declaraciones dejando entrever que una derrota contra el Betis no sería catastrófico debido el buen momento que estaban atravesando los vecinos.
Aquí empieza mi berrinche.


¿Cómo es posible hacer este tipo de declaraciones en un pre-derby?.
Acaso no se dio cuenta Coke que el Betis ocupa el último puesto de la "mejor liga del mundo" y que tiene que despertar muy mucho si quiere mantener la categoría.
Es impensable que pretendan convencerme, ni Coke ni nadie, de que el partido de ayer entraba dentro de los planes posibles.
Ayer, el bueno de Calderón, le dio un baño táctico al torpe de Emery y demostró que aguantándole esos primeros cinco minutos al Sevilla lo dejaba prácticamente sin opciones de marcar, a esto le sumó la velocidad y buen hacer de Batipstao y la buena colocación en el campo para sacar los colores a un Sevilla que volvió a carecer de gol y a bacilar de flojera en defensa.Quizás no sea justo el resultado. Quizás merecimos más, por ocasiones. Lo que queráis, pero no me negará nadie que ayer sólo hubo derby para el eterno rival. Al Sevilla le faltó la pizca de corazón necesaria para afrontar un partido de máxima rivalidad como este. Ese corazón que ni siquiera desde la grada pudieron lanzar.
El fútbol es grande por muchas cosas y una de ellas es la posibilidad de remontar un resultado tan adverso como este. El fútbol es grande para cualquier equipo menos para este Sevilla, digamos más bien que le viene grande a Unay Emery, acojonado desde los inicios, habiendo probado con dos puntas en partidos anteriores y ayer "cagándola" estrepitosamente.
La semana que viene el trámite y entonces será cuando los palmerines exploten de júbilo y suelten todo su arsenal pirotécnico que anoche, por miedo aun, no lo hicieron.





Escrito por:

Trabajo en El Corte Inglés, Sociedad Anónima y colaboro en este blog desde el 2008.

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